Cogemos una frase que circula sobre los mercados, la medimos con datos públicos y publicamos el resultado. Todos son gratis, sin registro y sin recomendar nada.
Cómo se hacen. Los datos son públicos y los cálculos están escritos para que cualquiera los repita. Decimos siempre sobre cuántas observaciones se midió, en qué periodo, y qué tendría que pasar para que la conclusión se caiga.
Y publicamos lo que nos sale mal. Cada informe tiene una sección con nuestros propios errores. No es humildad decorativa: es lo único que un lector no puede fingir que tiene.
Si encuentras un fallo, escríbenos. Lo corregimos ahí mismo, en público. hola@sophronepsis.com
«Compra cuando el poseedor medio esté en pérdidas.» La comprobamos con dos comparaciones distintas, las dos razonables. Una dice que no sirve; la otra, que acierta 18 de 18. Las dos son ciertas — y lo que decide no está en el mercado, está en contra qué la comparas.
Hay una forma de medir cuánto está sufriendo el que tiene bitcoin. En los tres inviernos cerrados sube ciclo a ciclo —0,564 → 0,690 → 0,754— y en el mínimo de este ciclo se quedó en 1,103. Si eso continúa, el umbral que todo el mundo espera podría no volver.
Parece un dato objetivo. Lo calculamos de dos formas defendibles y una dice que el mercado está un 20 % por encima de ese precio; la otra, un 27 % por debajo. Mismo día, mismos datos, aritmética correcta en las dos. La diferencia está en a quién metes en la media.
Cuando el precio cae por debajo de lo que cuesta minar, algunos apagan las máquinas, y la potencia de la red baja. Hay un indicador que dice leer eso — el hash ribbon — y lo medimos. El primer resultado fue nuestro propio error: contando mal salían 35 señales en trece años y estábamos a punto de publicar que no sirve. Contado bien salen 19.
Al halving se le atribuye el ciclo entero. Lo que hace es una cosa concreta y verificable —parte en dos la emisión nueva— y lo que no hace es marcar una fecha en el calendario, porque no ocurre en un día: ocurre en una altura de bloque.
Las distancias en el tiempo entre los hitos de los tres ciclos completos. Los suelos se dan con tres definiciones distintas —el día mínimo, la semana más baja y el mes más bajo— porque con una sola la precisión es engañosa. Es una estimación de cuándo, no de cuánto.
Medimos 129 formas de empezar a comprar bitcoin poco a poco. Cambiando solo el día en que haces la foto, el mejor momento de entrada pasa a ser el peor. En nueve de diez ventanas la zona del suelo sale de lo mejor; en una, la peor de todas — y esa una era la que habíamos elegido.
La cadena no sabe qué día es. Reconstruimos la altura de bloque día a día y salió algo que no esperábamos: entre suelos hay una diferencia de miles de bloques, pero de solo seis días de calendario. Es una candidata de estrategia rechazada, y se publica igual.
Una frase que se repite en cientos de vídeos sobre ETFs apalancados y que no describe lo que hace el producto. En julio la bolsa de los chips cayó un 21,20 % y el producto «3X» cayó un 56,99 %, no el 45 % que circula. Y lo que de verdad le hace daño no son los desplomes: son los meses aburridos.
Dónde termina un mercado bajista de bitcoin, medido por cinco caminos distintos sobre los tres ciclos que existen. Con el grupo de control, que casi nunca se publica: qué renta comprar en una fecha al azar. Y con las condiciones escritas de antemano que romperían cada vía.
Cuánto arriesgar en una operación no es una corazonada: es una cuenta. La herramienta la hace y, si quieres, manda la orden por ti.
Todo lo de esta página es material formativo. No es asesoramiento financiero ni una recomendación de comprar o vender nada.