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¿Cuánto histórico hace falta para fiarte de una estrategia?

La pregunta aparece una y otra vez y casi nunca la contesta nadie. La respuesta corta es que no importa tanto cuántos años tengas como en cuántos trozos los partas — y aquí está un caso nuestro donde partirlos por la mitad cambió la decisión, y después volvió a cambiarla en contra nuestra.

Dos mejoras de nuestro sistema subían el resultado total un 12 % y un 17 %. Al partir los mismos datos en dos mitades, ninguna de las dos mejoraba en la primera. Y la que acabó dentro del sistema es una de ellas.

Qué se está midiendo

Nuestro sistema opera acciones. Le añadimos una pieza que mira el estado general del mercado y clasifica cada día en tres situaciones: normal, revuelto y malo. La idea era usar esa clasificación para arriesgar menos cuando el mercado está revuelto y no operar cuando está malo.

Hay dos formas de usarla, y las medimos las dos por separado, junto con la de no usarla en absoluto:

El resultado se mide en R, que es la unidad natural aquí: una R es lo que estabas dispuesto a perder en esa operación. Ganar 3 R es ganar tres veces lo que arriesgabas. Y como una versión que arriesga menos también cae menos, todas las cifras están ajustadas a la misma caída máxima, para que la comparación no premie simplemente a la que se moja menos.

Lo medido

VersiónTodo el periodoPrimera mitadSegunda mitad
Sin la pieza (referencia)251,66139,24113,17
Versión completa282,60106,19142,45
Versión corta293,40135,30134,60
Con la primera columna delante, las dos versiones mejoran y no hay más que hablar. Por eso la ponemos primera: es la que nos deja mejor, y es la que menos informa.

Mirando las otras dos, ninguna de las dos gana en las dos mitades. La versión completa pierde claramente contra no usar nada en la primera (106,19 frente a 139,24) y toda su ventaja está en la segunda. Y la corta, que es la que entró en el sistema, tampoco gana en la primera: 135,30 frente a 139,24.

Esa diferencia de 3,94 es pequeña — el mismo sistema, corrido veinticinco veces cambiando sólo el orden en que atiende las señales del mismo día, baila entre 16 y 19 en ese tramo—, así que lo honesto no es decir que la corta sea peor: es decir que en la primera mitad no se distingue de no usar nada. Que es justo lo que esta regla pide comprobar, y justo lo que impide presentarla como una mejora.

La que entró en el sistema fue la corta. La completa, que era la que mejor número total daba, se quedó fuera. Con estos números delante, la corta entró con menos apoyo del que creíamos: su ventaja también vive en la segunda mitad.

Corrección — 17 de agosto de 2026

Las dos columnas de las mitades estaban mal, y con ellas la conclusión. La primera columna —la de todo el periodo— se reproduce exacta (251,66 · 282,60 · 293,40). Las mitades, no: ni el informe decía por dónde cortaba, ni quedaba guardada la corrida que las produjo. Al volver a medirlas —mismo motor, mismos datos, mismo ajuste por caída, cortando por la fecha central de la serie (26-abr-2018) y diciéndolo— salen los números de arriba.

Y cambian la lectura. Publicábamos que la versión corta ganaba en las dos mitades, un 12 % en la primera. No gana: se queda en 135,30 frente a 139,24, dentro del ruido. O sea que la versión que eligimos tiene el mismo problema que le veíamos a la otra — su ventaja vive en una sola mitad. La enseñanza del informe no cambia, se refuerza: partir los datos cambió la decisión, y esta vez la ha cambiado contra nosotros. Lo dejamos escrito en vez de arreglarlo en silencio.

Por qué pasa esto

Un total es un promedio, y un promedio se puede montar de muchas maneras. Una regla que funcione muy bien durante un tramo concreto —unos años con un tipo de mercado que ya no está— arrastra el total hacia arriba aunque el resto del tiempo estorbe. Cuando eso ocurre, lo que has medido no es que la regla funcione: es que hubo una temporada en que funcionaba.

Partir los datos en dos separa esas dos cosas. Si la ventaja aparece en las dos mitades, viene de algo que se repite. Si solo aparece en una, viene de esa temporada, y el futuro no tiene por qué parecerse a ella.

Y hay un motivo por el que este error es tan común: nadie lo comete a propósito. Se prueban varias versiones, se elige la del número más alto, y esa elección ya ha metido dentro la temporada afortunada sin que nadie lo haya decidido.

Y esto, ¿para qué te sirve?

Da una regla que se aplica en diez minutos y no necesita saber estadística: parte el histórico por la mitad y mira las dos partes. Si tu estrategia solo funciona en una, no tienes una estrategia validada: tienes una estrategia y una época.

Contesta además a la pregunta original mejor que un número de años. Tener veinte años de datos y mirarlos de una sola vez informa menos que tener ocho y mirarlos en dos tramos de cuatro. Lo que valida no es la cantidad: es que la ventaja reaparezca.

Y da una tercera cosa, que es la que más ahorra: cuando alguien te enseñe una curva, la pregunta útil no es cuánto sube. Es en qué tramos sube. Si la respuesta es «sobre todo entre tal año y tal año», ya sabes lo que estás mirando.

Lo que esto NO dice

No dice que la versión completa sea mala, ni que no vaya a funcionar en el futuro. Dice que con estos datos no se puede afirmar que aporte, que es distinto. No dice que dos mitades basten: son la comprobación mínima, no la definitiva, y partir en tres o en cuatro es mejor cuando hay datos para ello. No dice nada sobre qué debe hacer nadie con su dinero. Y las cifras están medidas sin el coste de mantener posiciones abiertas de un día para otro, que en una cuenta real se paga y no es pequeño.

Con qué te quedas

Con una comprobación que puedes hacer tú: parte tu histórico en dos por la mitad y calcula el resultado de cada trozo por separado. Si el signo cambia, o si una mitad queda por debajo de no hacer nada, ya sabes más que antes de empezar.

Y con una idea que sirve aunque esta pieza concreta se caiga: un resultado total esconde de dónde viene. La forma más barata de descubrirlo es partirlo, y casi nadie la usa porque el número total siempre es más bonito.

Si quieres seguir tirando del hilo

Los otros dos informes de esta serie miden lo mismo desde otro sitio: por qué un porcentaje de acierto alto no es una buena noticia y por qué la misma prueba repetida veinticinco veces da veinticinco resultados distintos. Todos están en sophronepsis.com/informes.html.

Y si quieres aprender a mirar esto por tu cuenta, el recorrido de seis días está en app.sophronepsis.com/empieza.

Un informe es la foto de un día. Dentro de la plataforma las mediciones se rehacen cuando llega dato nuevo, cada estrategia va con su prueba al lado, y el mentor responde a lo que le preguntes a la hora que sea. sophronepsis.com/mentoria.html

Esto es una investigación, no un sermón. Si encuentras un fallo en el método o en las cuentas, escríbenos a hola@sophronepsis.com y lo corregimos en público. Sophronepsis · Espera. Observa. Ejecuta.

148 acciones, 16,6 años de datos diarios (4-ene-2010 a 12-ago-2026), salida a 3 R, 25 barajados por configuración y mediana publicada. R ajustada a la misma caída máxima entre versiones, y cada mitad ajustada a la caída de su propia referencia. El corte de las mitades es el 26-abr-2018, la fecha central de la serie: 11.988 operaciones en total, 5.944 en la primera mitad y 6.046 en la segunda. Las mitades se remidieron el 17-ago-2026 con herramientas/mitades_hmm.py, que deja el resultado en MITADES-HMM-3R.json. Medido sobre 148 acciones y 16,6 años de datos diarios, con costes de 0,05 % de comisión y 0,05 % de deslizamiento, y sin costes de bróker por mantener la posición abierta de un día para otro. Cada configuración se corre 25 veces barajando el desempate entre señales del mismo día, y se publica la mediana. Contenido educativo, no asesoramiento financiero. No se venden señales ni se gestionan capitales de terceros. Familia FVR · Sophronepsis.